¡Que linda sensación la que me invade en estos días cuando ya se acaba el año! Comienza el calor en su máxima expresión, las noches se hacen abominables, el día se hace más pesado que de costumbre y comenzamos a pensar en navidad, año nuevo y las tan necesitadas VACACIONES.
¿Se han preguntado ustedes qué tal ha sido su año? Pues el mío ha sido horrible. Obviamente con muchos matices buenos, que agradezco A LA VIDA por dármelos. Momentos que NUNCA voy a olvidar, que se quedarán plasmados en mi alma y con los cuales pretendo irme de esta vida guardándolos en mi maleta que acompañará en ese largo viaje posterior a esto.
Sé que quizás sea una mierda lo que están leyendo, pero para mí es muy importante saben… éste no ha sido un año fácil en todo sentido. Me ha costado mucho reponerme de tantas cosas que han hecho de estos últimos meses una angustia en mi vida.
No quiero contarles más (no da igual que les cuente por un post de blogger) de que me pasa realmente, sólo diré que es delicado y me cuesta hablar de ello… no es nada malo. Pero si es algo que me afectó y hasta ahora me cuesta. Sólo mi círculo más cercano sabe de ello…
Tengo una pena en mi alma que muchas veces me hace pensar y escribir este tipo de cosas, que me sirven de cierto modo para desahogarme. En fin… basta de todo lo malo.
Éste año no cumplí nada de lo que me propuse. NADA DE NADA. Si están leyendo esto dirán – ¡QUE LOSER!-, pero saben yo no me siento así. Hice todo lo posible para que eso que tanto quería que llegara de alguna forma. Y como soy fiel partidario de que si no es ahora, será mañana, en un año o en 20.
Cuando las cosas no se dan es por algo. Una persona muy importante me enseñó eso, y espero de verdad que cuando lea esto se sienta orgulloso de mí porque estoy siguiendo sus consejos tal como me lo dijo.
A todas esas personas que están haciendo de éste año algo mejor para mí, sólo les puedo decir que LOS AMO. ¡Gracias!
Recuerden que la ALEGRÍA comienza en nosotros. Y cada vez que no resulté algo pensemos que eso está sucediendo en otra línea temporal, o sucederá en un mes más, en un año… cuando nuestro corazón se sienta preparado para aceptar la realidad.

